Punto de Partida – Parte 6

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Punto de Partida

Parte 6  – Asombroso

Por: Jeremy Fleming

En algún momento en tu jornada de fe, te asentarás en una postura de negociación con Dios. “Dios, si tu haces. . . , Prometo que yo haré . . . . ” Todos lo hacemos. Eso es parte de la religión -toda religión . De hecho, es tanto una parte de la naturaleza humana que incluso algunos ateos y agnósticos lo hacen cuando se encuentran en circunstancias desesperadas. ¿Pero es realmente cómo Dios quiere que nos relacionamos con él? El problema con una postura de negociación es que nunca mantenemos nuestra parte del trato, ¿o si?

Punto de Partida – Parte 5

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Punto de Partida

Parte 5  – Nada Más

Por: Jeremy Fleming

¿Que puede borrar mi pecado?

La culpa es de gran alcance. La vergüenza puede ser agobiante. Todos tenemos cosas en nuestro pasado que nos acechan. Tenemos pecado. Sólo se necesita una palabra, una imagen, o un nombre para traer todo de vuelta. Sabemos que podemos hacerlo mejor desde este punto hacia adelante, pero ¿cómo se supone que debemos corregir el pasado? Podemos decir que lo sentimos. Podemos pedir perdón. Pero eso no cambia lo que hemos hecho. No borra nuestro pasado. La pregunta es: ¿Que puede borrar mi pecado?

Punto de Partida – Parte 4

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Punto de Partida

Parte 4  – La Función de las Reglas

Por: Jeremy Fleming

En términos prácticos, las reglas son a menudo la pieza central de la vida religiosa. Mucha gente piensa que los Diez Mandamientos son reglas que hacen que una relación con Dios sea posible. Si tu sigues las reglas, Dios estará contento. Si no lo haces, no estará contento. ¿Pero qué si una relación con Dios no depende de nuestra obediencia? Cuando se trata de tu relación con Dios, ¿Cuál es el papel de las reglas?

Punto de Partida – Parte 3

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Punto de Partida

¡EDICIÓN JUVENIL!

Parte 3  – Mar de Vidrio

Por: Bethany Fleming

Tres tradiciones principales de la fe mundia l -Judaísmo, Islam y Cristianismo.- dicen tener el mismo punto de partida: un hombre llamado Abraham. Dios hizo una serie de promesas y las respuestas de Abraham a esas promesas no solo tuvieron implicaciones para su punto de partida personal o la de el judaísmo, el Islam, y el Cristianismo. Tuvo implicaciones para tu punto de partida también.

Punto de Partida – Parte 2

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Parte 2  – Cayendo en Cuenta

Por: Jeremy Fleming

Durante la niñez, tal vez se te haya dado un marco de referencia por la cual empezaste a ver el mundo. Para mucho de nosotros, esa marca de referencia no soporto los rigores de la vida adulta. No es su ciente decir, “La Biblia dice…,” tragedia. Los adultos seguido necesitan un nuevo punto de partida.

Pero el punto de partida para la fe Cristiana no es, “La Biblia dice….” Es mejor que eso. Es Jesús.

Punto de Partida – Parte 1

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Punto de Partida

Parte 1  – Algo Sucedió

Por: Jeremy Fleming

Todo lo que existe tiene un punto de partida… tu también. Planeado, sorpresa o por la ciencia moderna, sea lo que sea la circunstancia, tuvistes un punto de partida y empezó antes de que te distes cuenta.

La vida es una de muchas puntos de partidas. Tu educacion, carrera, vida romántica, experiencia como padre y/o madre. Todos tienen un punto de partida.

También la fe tiene un punto de partida.

 

Bandera Blanca – Parte 3

Bandera Blanca

Parte 3 – Mejor Que Tú

¿Qué te preocupa?, ¿En qué piensas todo el día?, ¿Cuales son tus motivos de oración?, ¿El pago de la hipoteca?, ¿Tus hijos?, ¿Tu retiro?… Todas tenemos cosas por las cuales nos preocupamos, pero ¿Qué le preocupa a Dios?. ¿En qué quiere Él que nos enfoquemos?.

Bandera Blanca – Parte 2

Bandera Blanca

Parte 2 – Un Grito de Auxilio

Por: Daniel de León

UN GRITO DE AUXILIO! Ser disciplinado nunca es divertido. ¿Entonces por qué Dios lo hace?, ¿Para vengarse?. La historia de la angustia de Jonás, revela la razón verdadera por la que Dios nos disciplina. La respuesta podría sorprenderte.

 

Bandera Blanca – Parte 1

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Parte 1 – Huir es Inútil

Por: Daniel de León

Podemos huir. Dios nos deja espacio para hacerlo. Podemos escapar hacia un nuevo trabajo o hacia nuevas amistades, pero al final, nos enfrentamos a la simple realidad de que podemos huir de Dios, pero no podemos escapar de Dios. ¿Qué hace Dios cuando estamos huyendo? y ¿Por qué huimos cuando en el fondo sabemos que resistirse es inútil?